Al cierre de la Asamblea General Anual de la IATA celebrada en Río de Janeiro, el director general de la asociación, Willie Walsh, ofreció una radiografía cruda pero realista sobre el estado de la aviación comercial en América Latina ante la prensa de la región. A pesar de definir la gestión de las aerolíneas locales como «algunas de las mejor administradas del mundo», Walsh fue categórico al señalar que los factores externos —impuestos distorsivos, costos dolarizados y decisiones políticas erróneas— actúan como un freno de mano para el desarrollo de la conectividad en la región.
Un entorno de «alto costo» para márgenes «muy pequeños»
El máximo referente de la IATA cuestionó con dureza la percepción que los gobiernos de la región tienen sobre el sector aéreo, al que suelen ver como una caja de recaudación fácil.
«Desafortunadamente, los políticos piensan que nuestra industria es rica. Pero nuestra industria es muy pequeña y, en América Latina, los márgenes son de los más reducidos del mundo desde hace tiempo», afirmó Walsh.
A la pesada carga impositiva se le suma un desafío estructural crítico: el riesgo cambiario. Walsh detalló cómo la volatilidad de las monedas locales frente al dólar destruye la rentabilidad de un día para el otro:
- Costos dolarizados: Hasta el 80% de los costos operativos de una aerolínea (combustible, leasing de aeronaves, mantenimiento, tasas de control de tráfico aéreo) se pagan en dólares.
- Ingresos devaluados: Los ingresos se perciben casi en su totalidad en moneda local.
- El impacto: «Tienes márgenes muy pequeños, se produce una devaluación del 10% en la moneda local y pasas de la rentabilidad a pérdidas masivas. Y los equipos de gestión no pueden hacer nada contra eso», advirtió.
Radiografía por país: Los casos de Brasil, Lima, México y Venezuela
Walsh utilizó ejemplos concretos de la región para ilustrar cómo las malas decisiones regulatorias y fiscales desvían el tráfico de pasajeros:
- Brasil: Aunque el mercado doméstico muestra una fuerte expansión y un potencial enorme, Walsh alertó sobre el impacto de la carga tributaria (mencionando niveles del 26.5%) en el turismo internacional. «Todo el mundo quiere experimentar la cultura de Brasil, pero no si no pueden pagarlo. Los altos impuestos desalientan a los viajeros».
- Lima (Perú): Respecto a la polémica por la legalidad de las tasas de conexión aeroportuaria defendidas por el Consejo Internacional de Aeropuertos (ACI), Walsh fue tajante: «El pasajero que usa Lima como hub y ve quioscos exigiendo pagar un impuesto, simplemente elegirá volar por otro destino. Las aerolíneas sacarán su capacidad de allí. Lima ya está perdiendo negocios por esto».
- México: El directivo se mostró sorprendido por la desaceleración de la demanda en los aeropuertos de Ciudad de México y Guadalajara, incluso de cara al Mundial de Fútbol. Atribuyó esto en parte al impacto previo de las regulaciones de la FAA y, fundamentalmente, a la saturación operativa del AICM. «La preocupación es si el aeropuerto de Ciudad de México puede seguir soportando el crecimiento potencial del mercado tras haberse archivado las inversiones a largo plazo».
- Venezuela: Definido por Walsh como un mercado que «solía ser fantástico», estimó que la recuperación llegará, aunque tomará tiempo. Reveló además que la mayoría de las aerolíneas ya han dado por perdidos (written off) los fondos bloqueados en el país, motivo por el cual IATA ya no los contabiliza en sus reportes globales de fondos retenidos.
El modelo Low-Cost está «vivo y sano»
Al ser consultado sobre el supuesto techo o agotamiento del modelo de bajo costo (low-cost), Walsh discrepó abiertamente con las opiniones de algunos directivos norteamericanos:
- Desestimó que el modelo esté en crisis, citando los casos de Ryanair (con 650 aviones y sin deuda) e IndiGo (440 aviones), ambas en el top 5 global de capitalización de mercado.
- Destacó que el segmento de bajo costo es el de mayor crecimiento dentro de la IATA, representando ya a 61 operadores de los 377 miembros, con la reciente incorporación regional de JetSmart.
- Explicó que la situación en los Estados Unidos es particular debido a la fuerte consolidación de las aerolíneas legacy, pero que a nivel global el modelo seguirá siendo parte fundamental de la industria.
El mito de los grandes eventos: El impacto del Mundial
En vísperas de la Copa del Mundo, Walsh dejó una advertencia basada en su experiencia histórica con citas mundialistas y Juegos Olímpicos: estos eventos suelen ser netamente negativos o neutros para las aerolíneas.
La explicación radica en que la explosión de precios en hotelería y pasajes desplaza y ahuyenta al viajero corporativo (Premium), que prefiere posponer sus viajes de negocios. Además, genera flujos de tráfico desequilibrados (aviones llenos en una dirección y vacíos al regreso), lo que fragmenta la eficiencia operativa de las rutas comerciales.
El mensaje final a los gobiernos
Para Walsh, la solución para destrabar el valor de la aviación en América Latina requiere un cambio de mentalidad regulatoria: «Si se tiene un entorno operativo de bajo costo, se obtendrán muchas más personas y un enorme beneficio económico, no solo del turismo, sino de la inversión extranjera. Los gobiernos deberían tomar el riesgo; si no funciona, siempre pueden volver a subir los impuestos».
